Greg Brockman, cofundador y presidente de OpenAI, retiró su compromiso de donar otros $25 millones a Leading the Future, un super PAC que busca respaldar candidatos al Congreso favorables a políticas que impulsen el desarrollo de inteligencia artificial.
Brockman y su esposa, Anna, habían entregado $25 millones al grupo en septiembre de 2025 y se comprometieron entonces a aportar una cantidad igual durante 2026. Según The Wall Street Journal, Brockman comunicó posteriormente a empleados que la pareja ya no planeaba realizar esa segunda contribución.
OpenAI se distancia de la actividad política
La primera donación generó críticas entre trabajadores de OpenAI preocupados por que el respaldo financiero pudiera utilizarse para obstaculizar regulaciones más estrictas sobre inteligencia artificial.
OpenAI se distanció públicamente de las contribuciones en junio, indicando que Brockman y su esposa actuaron a título personal y que la empresa no dirigía las actividades de Leading the Future ni tenía conocimiento de sus operaciones.
La reacción también llegó desde empleados. Varios trabajadores anunciaron aportes conjuntos superiores a $200,000 a Guardrails Alliance, un super PAC creado como contrapeso a Leading the Future y que promueve mayores controles sobre las empresas desarrolladoras de IA.
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La regulación de IA entra en la batalla electoral
Leading the Future cuenta con respaldo financiero de figuras y compañías de Silicon Valley, incluyendo Andreessen Horowitz, Perplexity y empresarios vinculados con Palantir y SV Angel.
El grupo realiza gastos independientes para apoyar u oponerse a candidatos republicanos y demócratas. Una organización afiliada destinó más de $8 millones contra Alex Bores durante una primaria demócrata en Manhattan. Bores había participado en la elaboración de una de las leyes estatales de inteligencia artificial más estrictas del país y terminó segundo.
Brockman había defendido una regulación federal que permita innovación, proteja la privacidad y establezca salvaguardas contra usos indebidos, mientras limita las cargas adicionales para numerosos desarrolladores y modelos abiertos.
La controversia refleja cómo el crecimiento económico de la IA está trasladándose al terreno regulatorio. Para emprendedores y pequeñas empresas hispanas que utilizan estas herramientas, las decisiones del Congreso pueden terminar influyendo directamente en costos de cumplimiento, privacidad, acceso tecnológico y disponibilidad de modelos avanzados.
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