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Muchos emprendedores latinos en Estados Unidos llevan bien las cuentas de su negocio, pero descuidan lo primero que revisa un prestamista: su crédito personal.

La razón es sencilla. Un negocio pequeño o nuevo casi no tiene historial propio, así que el banco mira al dueño. En los préstamos respaldados por la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), cada persona dueña del 20% o más del negocio tiene que firmar una garantía personal, y el prestamista revisa su crédito.

Con las tarjetas de crédito para negocios pasa algo parecido. Al solicitarlas, emisores grandes como Chase y American Express revisan tu reporte personal y te hacen responsable de la deuda. Pero muchas de esas tarjetas no reportan tus pagos puntuales a tu historial personal: solo aparecen ahí si te atrasas. Te pueden perjudicar, pero no te ayudan a construir.

La conclusión: el crédito personal es la base de todo lo demás. Y la herramienta más sencilla para construirlo es una tarjeta de crédito personal bien usada.

Qué tarjeta te conviene según dónde estás

Si empiezas de cero o solo tienes ITIN. Lo que necesitas es una tarjeta que te aprueben y que reporte tus pagos a las tres agencias de crédito: Equifax, Experian y TransUnion. Normalmente es una tarjeta asegurada: dejas un depósito, que funciona como tu límite, y lo recuperas cuando cierras la cuenta o te pasan a una tarjeta normal. 

Algunos bancos, como Capital One, aceptan ITIN en lugar de número de seguro social. Hay una lista de tarjetas de crédito que aceptan ITIN con sus requisitos.

Si ya tienes buen historial. Con un puntaje FICO de unos 670 o más, las tarjetas de cash back sin cuota anual son difíciles de superar. Algunas, como la Wells Fargo Active Cash o la Citi Double Cash, devuelven 2% en todas tus compras. Dineroza compara las mejores tarjetas de crédito en EE. UU., tanto para empezar como para quienes ya tienen buen crédito.

Cinco reglas que cuidan tu crédito (y el de tu negocio)

  1. Paga siempre a tiempo. El historial de pagos es aproximadamente el 35% de tu puntaje FICO. Programa el pago automático del mínimo para que un descuido no te cueste años. 

  1. Usa poco de tu límite. Trata de deber menos del 30% de tu límite, y menos del 10% si quieres el puntaje más alto. 

  1. No mezcles los gastos del negocio en tu tarjeta personal. Complica tu contabilidad y tus impuestos, y sube tu utilización de crédito justo cuando más la necesitas baja.

  1. No solicites muchas tarjetas a la vez. Cada solicitud genera una consulta en tu reporte y puede bajar tu puntaje un poco.

  1. Revisa tu reporte gratis. En AnnualCreditReport.com puedes ver tus reportes de las tres agencias sin costo, y disputar cualquier error.

Cuándo dar el salto al crédito del negocio

Cuando tu crédito personal esté sano y tu negocio tenga su número de empleador (EIN) y su propia cuenta bancaria, es el momento de abrir crédito a nombre del negocio. Pagar a tiempo a tus proveedores y a tu tarjeta de negocio empieza a construir un historial comercial propio.

Y antes de firmar cualquier financiamiento, compara siempre el costo total expresado como tasa anual (APR), no solo el pago diario o semanal. Es la única forma de comparar opciones de verdad.

Dineroza es una guía independiente de finanzas personales en español para la comunidad latina en Estados Unidos.

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