Hyundai enfrenta una importante alerta de seguridad en Estados Unidos tras anunciar el retiro de 94,622 vehículos por un defecto que podría provocar incendios incluso cuando los automóviles permanecen estacionados. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) advirtió que el problema afecta los motores de ajuste de los asientos delanteros eléctricos.
El desperfecto ocurre cuando los interruptores que regulan la posición del asiento se aflojan o dañan por fuerzas externas. Esto puede mantener activado continuamente el motor, incluso después de que el conductor abandone el vehículo, provocando sobrecalentamiento y aumentando el riesgo de incendio.

La retirada incluye 39,978 unidades Genesis G80 fabricadas entre 2017 y 2020, además de 54,644 sedanes Hyundai Genesis correspondientes a los modelos 2015 y 2016. Hyundai calcula que aproximadamente el 1% de los vehículos incluidos presenta realmente el defecto.
Entre las principales señales de advertencia figuran olores a quemado y fallas en los controles eléctricos de los asientos. La compañía confirmó dos incidentes relacionados con incendios, aunque hasta el 1 de octubre no registraba accidentes ni personas lesionadas en Estados Unidos.
Mientras desarrolla una solución definitiva, la NHTSA recomienda estacionar los automóviles afectados al aire libre, alejados de edificios y otros vehículos.
Los propietarios recibirán notificaciones por correo y podrán acudir a concesionarios Hyundai o distribuidores Genesis autorizados. Todas las reparaciones relacionadas con esta retirada serán gratuitas, una vez esté disponible la solución correspondiente.
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