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Katie Zacharia debutó el martes como secretaria de prensa de la Casa Blanca con una comparecencia de menos de 15 minutos que generó dudas sobre su preparación. La nueva portavoz respondió apenas tres preguntas, mostró nerviosismo y cometió un error al referirse a su esposo como “mi presidente”.

Elegida por Donald Trump para reemplazar a Karoline Leavitt, quien renunció en agosto, Zacharia tuvo menos de 24 horas para prepararse, según un alto funcionario. La Casa Blanca, sin embargo, calificó su presentación como “una imponente rueda de prensa inaugural”.

¿Qué dijeron los aliados de Trump sobre su primera conferencia?

Las reacciones fueron diversas. La comentarista conservadora Megyn Kelly consideró que la presentación “no salió particularmente bien”, aunque reconoció que la experiencia podría ayudarla: “Si sigue en este puesto dentro de un año, será mucho mejor”.

Andrew Kolvet, portavoz de Turning Point USA, ofreció una evaluación más favorable: “Se mostró algo nerviosa al leer la declaración preparada, pero muy cercana y simpática”. Posteriormente añadió: “¡Un comienzo sólido, bien por ella!”.

Anthony Scaramucci, exdirector de comunicaciones de Trump, ironizó sobre la duración que podría tener su gestión: “El tiempo corre” y “Hasta ahora, 1/11 de Scaramucci”, recordando sus propios 11 días en el cargo.

¿Qué desafíos enfrenta la nueva secretaria de prensa?

Zacharia también confirmó la solicitud de renuncia de Kimberly Guilfoyle, embajadora estadounidense en Grecia: “Le hemos pedido a la embajadora Guilfoyle que renuncie. Ha sido una valiosa integrante del equipo y le deseamos lo mejor”.

Ari Fleischer, exsecretario de prensa de George W. Bush, destacó irónicamente la dificultad de comunicar decisiones delicadas: “No hay nada que facilite más el trabajo de un secretario de prensa de la Casa Blanca que dar noticias difíciles”.

La portavoz asume funciones mientras continúa el enfrentamiento judicial entre la administración y varios medios excluidos de la Casa Blanca, un conflicto relevante para el acceso informativo de audiencias estadounidenses, incluida la comunidad hispana.

Pese a las críticas, Trump respaldó públicamente su desempeño después de la conferencia: “Me pareció muy buena”.

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