This website uses cookies

Read our Privacy policy and Terms of use for more information.


El presidente Donald Trump ordenó aplazar hasta finales de 2026 el cobro del impuesto especial federal sobre el diésel utilizado en vehículos de carretera, una medida dirigida a reducir la presión sobre transportistas y agricultores después de que el combustible alcanzara precios récord.

El promedio nacional del diésel superó $6 por galón en septiembre por primera vez, impulsado por interrupciones de suministro relacionadas con los conflictos en Irán y Ucrania. La Casa Blanca estima que los camioneros podrían ahorrar más de $100 cada vez que llenen sus tanques. El aplazamiento se aplicaría sin intereses ni penalizaciones.

La orden instruye además al secretario del Tesoro, en coordinación con el Departamento de Defensa, a estudiar alternativas para eliminar completamente la obligación de pagar posteriormente esos impuestos aplazados.

El encarecimiento energético ya representa un costo considerable para la economía. Según Bob McNally, presidente de Rapidan Energy, los estadounidenses gastan aproximadamente $700 millones adicionales cada día en gasolina y diésel frente al año anterior.

Washington atribuye el incremento a la escasez mundial, la guerra en Ucrania y limitaciones en la capacidad de refinación. Paralelamente, el G-7 acordó liberar 100 millones de barriles de reservas de diésel y petróleo para aumentar la oferta.

El alivio resulta especialmente relevante para pequeñas empresas y trabajadores hispanos vinculados con transporte, construcción y logística. Reducir el costo del diésel también podría moderar gastos de distribución que terminan trasladándose a alimentos y otros productos de consumo.

Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada

I consent to receive newsletters via email. Terms of use and Privacy policy.

Seguir leyendo