This website uses cookies

Read our Privacy policy and Terms of use for more information.


El mercado de vehículos usados en Estados Unidos está perdiendo impulso después de varios años de fuertes movimientos de precios. Cox Automotive redujo drásticamente su previsión para 2026, mientras la gasolina cara, las tasas de interés y la inflación modifican las decisiones de los consumidores.

La compañía ahora espera que el Índice de Valor de Vehículos Usados Manheim termine el año con un aumento de apenas 0.2%, frente al 2% previsto anteriormente. De cumplirse, sería el tercer año consecutivo de relativa estabilidad después de las fuertes subidas y posteriores correcciones provocadas durante la pandemia.

¿Qué ha ocurrido durante el tercer trimestre de 2026 con los precios de los usados?

El índice Manheim retrocedió 1.95% entre julio y septiembre. Solo en septiembre cayó 0.6% frente al mismo mes del año anterior, mientras los precios mayoristas sin ajustar disminuyeron 1.2% interanual y 1.3% respecto a agosto.

Jeremy Robb, economista jefe de Cox Automotive, explicó que el mercado entra al cuarto trimestre con “los tipos de interés subiendo” y “la confianza del consumidor cayendo”, aunque el crecimiento de los activos financieros ofrece cierto respaldo a algunos hogares.

La demanda minorista continúa relativamente sólida, pero el comportamiento de los precios sugiere que los concesionarios están encontrando un límite a cuánto pueden trasladar al consumidor.

El precio promedio de un vehículo usado se ubicó en $27,239 en agosto, considerablemente por debajo de los más de $50,000 que cuesta, en promedio, uno nuevo.

¿Por qué están bajando los precios de los vehículos usados?

La presión energética está cambiando las preferencias. En septiembre, el precio promedio nacional de la gasolina alcanzó $4.33 por galón, 50 centavos por encima del récord anterior para ese mes registrado en 2023.

Cox detectó un mejor comportamiento de los vehículos eléctricos y modelos pequeños de bajo consumo, mientras camionetas grandes y SUV quedaron rezagados. Al mismo tiempo, aumentaron las ventas de eléctricos usados y el volumen de automóviles que regresan al mercado después de finalizar contratos de arrendamiento.

Robb señaló que los precios mayoristas comenzaron a resentirse ante una combinación de diésel en máximos históricos y tasas de interés en rápido aumento.

Para los consumidores, el resultado puede significar más capacidad de negociación. Para los concesionarios, representa un escenario más complejo: compradores sensibles al precio que ahora también prestan mayor atención al costo de combustible y financiamiento.

Da clic aquí y recibe sin costo el mejor análisis económico de Comercio TV directamente en tu bandeja de entrada

I consent to receive newsletters via email. Terms of use and Privacy policy.

Seguir leyendo