A fondo:
Wall Street sufrió una fuerte venta masiva este jueves 5 de noviembre de 2026, encabezada por el Nasdaq Composite, que cayó 4.9% y entró en territorio de corrección, al situarse más de 10% por debajo de su máximo histórico de octubre. El Dow Jones perdió 1,136 puntos, equivalente al 2.1%, mientras el S&P 500 retrocedió 3.2%.
El desplome borró gran parte de las ganancias del miércoles, cuando el Dow había avanzado más de 1,500 puntos y registrado su mejor jornada desde abril de 2025. Los inversionistas abandonaron acciones tecnológicas ante posibles restricciones al desarrollo de inteligencia artificial.
Te puede interesar: Productividad de EE. UU. crece 3.6%, pero participación salarial cae a mínimo histórico desde 1947
¿Qué empresas provocaron el desplome del Nasdaq y Wall Street?
Las mayores pérdidas se concentraron en fabricantes de semiconductores y compañías vinculadas con centros de datos. Nvidia, Broadcom y Oracle retrocedieron aproximadamente 9% cada una, mientras Qualcomm se desplomó 13%, pese a superar las expectativas de ganancias, debido a unas previsiones decepcionantes.
El ETF iShares Semiconductor (SOXX) cayó 11%, reflejando la magnitud de las ventas en la industria de chips. Tesla y SpaceX perdieron alrededor de 10% cada una.
Entre las compañías de infraestructura tecnológica, Iren se hundió 19%, CoreWeave cayó 17% y Nebius retrocedió 14%.
La victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso incrementó las preocupaciones sobre nuevas regulaciones para centros de datos. En contraste, consumo básico avanzó más de 1%, mientras salud y servicios públicos también registraron ganancias.
Te puede interesar: Empleo en Estados Unidos: 7.5 millones de vacantes y fuerte aumento de las renuncias
¿Qué ocurrió con el petróleo y la volatilidad bursátil?
El índice de volatilidad VIX superó los 22 puntos y alcanzó 22.59, reflejando el aumento del nerviosismo entre los inversionistas durante la jornada.
Entretanto, el petróleo revirtió las pérdidas del miércoles. Los futuros del West Texas Intermediate subieron más de 2%, superando ligeramente los $90 por barril, mientras el Brent avanzó más de 2%, hasta aproximadamente $97.
El repunte energético coincidió con la incertidumbre sobre la guerra con Irán y sus posibles consecuencias políticas.
Aunque Chevron y Johnson & Johnson registraron ganancias, no consiguieron compensar las pérdidas del Dow Jones, que había comenzado la sesión subiendo 334 puntos.
El Nasdaq acumuló así una caída superior al 10% desde su récord, confirmando una corrección bursátil marcada por la retirada de capital de las grandes tecnológicas.

